Llegada de los restos de Juan Pablo Duarte al país el 26 de febrero de 1884.
A los ocho años de su muerte, en el l876, el Gobierno Dominicano, dirigido por el dictador Ulises Heureaux, dispuso el traslado de sus restos a la patria. Sus hermanas se sintieron felices, y vieron en eso, una intervención de la Providencia que hizo a los “magistrados dominicanos”, abrir el libro de los inmortales para escribir en sus páginas la gloriosa apoteosis de uno de sus más preclaros hijos”. Para traerlos a la patria se nombró una comisión que se trasladó a Caracas en una goleta de igual nombre para que condujera los restos de Duarte al país, después de proclamada la independencia. Dicha goleta se llamaba La Leonora. Extraídos los restos del cementerio de Tierra de Jugo, se colocaron en una urna y en la iglesia de Santa Rosalía, se celebró un servicio fúnebre en memoria de Duarte. La comisión dominicana presidió el duelo y al acto religioso asistieron diversas autoridades venezolanas. Al llegar los restos a Santo Domingo, el Ayuntamiento en pleno se tra...