Eduardo Brito el Cantante Nacional de la Rep. Dominicana


Hoy rendimos homenaje a Eduardo Brito, nacido como Eleuterio Brito Aragonés el 22 de enero de 1906 en Puerto Plata. Desde sus humildes inicios, trabajando como limpiabotas y vendedor de dulces, supo abrirse camino gracias a su talento innato y a la fuerza de su voz.


Con el apoyo de grandes músicos dominicanos, Brito se convirtió en un barítono excepcional, destacándose en géneros como la ópera, la zarzuela y el bolero. Su arte lo llevó a conquistar escenarios en Nueva York, Puerto Rico, Curazao y España, donde debutó con gran éxito en Barcelona y Madrid. Obras como La Virgen Morena y canciones como Quiéreme mucho y Amapola lo hicieron reconocido en toda Europa.

Se casó con la vedette Rosa Elena Bobadilla en 1929, con quien tuvo dos hijos. Pero más allá de su vida familiar, su legado artístico lo convirtió en un verdadero embajador de la música dominicana.


En 1944, estando en Nueva York, comenzó a perder facultades vocales y, al encontrarse en una mala situación económica, su hermana gestionó su regreso a República Dominicana. En mayo de 1944, Brito regresa a Santo Domingo donde muere en 1946.

Sufría una sífilis cerebral y este padecimiento le producía delirios y otros trastornos nerviosos. Por esta causa recibió, entre 1942 y 43, numerosas inyecciones de bismuto.

El doctor Apolinar De los Santos (Polín), uno de los psiquiatras que le conocieron en el Manicomio de Nigua, narró cómo se reunían los pacientes para escuchar a Eduardo cuando en sus delirios comenzaba a cantar durante horas.


También señala el hecho de sus interpretaciones del Ave María de Franz Schubert, mientras se bañaba en las aguas del mar Caribe en la zona de Nigua donde se encontraba el psiquiátrico

Es una etapa muy penosa de su existencia que solo terminaría con su muerte, que se produjo el 5 de enero de 1946 en el manicomio de Nigua, provincia San Cristóbal a los 41 años. Aunque su partida fue temprana, su voz y su ejemplo siguen vivos. Hoy lo recordamos no solo como un artista, sino como un símbolo de la perseverancia y del orgullo nacional.


Teatro Nacional Eduardo Brito

Para honrar una figura de la estatura de Eduardo Brito no bastó el homenaje al cantante nacional, también le fue dado su nombre al Teatro Nacional, a una estación del Metro de Santo Domingo y a numerosos centros educativos en todo el país.


Estación de Metro de Santo Domingo Eduardo Brito

Que su memoria nos inspire a valorar nuestras raíces y a seguir construyendo una República Dominicana donde la cultura sea siempre motivo de unión y esperanza.




OPINAN2 ALGO

         







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